9 consejos prácticos para mejorar tu liderazgo

Uno de los principales obstáculos de liderazgo es la falta de control que se tiene sobre uno mismo, aunado a las creencias que lo limitan a desempeñar mejor sus funciones.




En el mercado hay muchísima información y metodologías acerca del liderazgo, como los textos de Stephen Covey, John Maxwell y Cyril Levicki, tres autores que han sido buenos referentes para mejorar mi estilo de conducción de equipos de trabajo. Algunas lecciones que he obtenido de ellos son:


1. Confianza: el primer paso para pasar de jefe a líder es tener absoluta confianza en tu equipo de trabajo. Al formarlo debes recordar ser amigo sin caer en excesos de camaradería. Salir a comer, a festejar a uno de ellos, jugar algún deporte y convivir de manera cordial no te resta autoridad ni respeto. Recuerda, los límites los pones tú.


2. Respeto: trata a tu gente como quieres ser tratado, nunca utilices groserías para dirigirte a ellos, llámales por su nombre, evita a toda costa poner apodos o burlarte de tu equipo o de algún colaborador de la empresa y jamás hagas grupos aislando a ciertos miembros de tu equipo. Un grupo es una entidad con vida propia y cada empleado es parte importante del mismo. Elabora un contrato psicológico que incluya reglas de participación.


3. Comunicación: no olvides que esta es una de las principales competencias del liderazgo. Evita hablar a las espaldas de tus colaboradores, no triangules la información y no des órdenes a través de terceros ya que esto no es sano para el buen desarrollo del equipo. Trata por sobre todas las cosas de que tu comunicación sea clara, precisa y fluida, que lo que estás intentando comunicar realmente sea trasmitido como tú quieres y que tus colaboradores lo estén recibiendo tal como es.  No tengas miedo de preguntar una y otra vez sí están claras tus indicaciones. Apunta a que tu comunicación esté siempre orientada a una acción inmediata.


4. Definición de metas: designa sus objetivos individuales, evita repetir lo que te dicen tus superiores, haz tuyas las metas generales y no dejes de indicar por escrito qué esperas de tu departamento. Define bien las diferencias entre una estrategia y un plan de acción, no dejes de poner fecha de inicio y de finalización a los proyectos, y sobre todo, deja asentadas las evidencias de avance para medir los resultados de manera periódica.


5. Delega: no intentes hacer todo por ti mismo, recuerda que la suma de los talentos de cada miembro del equipo te dará un mejor resultado en lo colectivo.  Aprende a designar por mes a un líder del grupo, esto te ayudara a soltar y tener definidos roles. De esta manera, enseñarás la autogestión y liderazgo.


6. Capacitación: hay jefes que no capacitan a su personal porque aseguran que “se les van de la empresa”, pero más deprimente es no impulsar a tu equipo y que éste se quede en tu negocio así, sin preparación. Debes tener claro un perfil de puesto, dejar bien definidos tus procesos, y, una vez teniendo esto, desarrolla las competen