VÉNDETE EN 30 SEGUNDOS (háblame de ti)


Siempre hay que tener un discurso de 30 segundos para describirnos como profesionales. Nunca sabes a quién te vas a encontrar.

Toda empresa tiene sus propios mitos internos. Las personas que trabajan ahí no tienen certeza si en realidad sucedieron o no, pero de todos modos se siguen contando. Yo tuve la oportunidad de trabajar en Apple a principios de los años 2000, donde muchas de esas historias tienen que ver con el icónico Steve Jobs. Una de ellas se contaba más o menos así:

Un joven entró en un elevador del Corporativo de Apple en Cupertino, California. Presionó el botón para subir al piso al cual quería ir, y de repente una mano detuvo la puerta. Allí de manera imponente entró al elevador el famoso Steve con su clásica camisa negra con cuello de tortuga, jeans y tenis. Cuando el chico que estaba en el elevador se dio cuenta que estaba a solas con el mismísimo CEO, sólo se le ocurrió decir: “¿Qué tal Sr. Jobs? ¿Cómo está?”. A lo cual no obtuvo respuesta. Intentando llenar ese silencio que le pareció eterno, continuó: “Es un día hermoso, ¿no cree?”

Cuenta la historia que Steve estaba un poco malhumorado ese día y respondió preguntando: “¿Qué has hecho por Apple recientemente?” El chico respondió nerviosamente “Bueno, pues compré un iPod para mi hija hace un par de meses”, al mismo tiempo que la puerta del elevador se abría ya que habían llegado a su destino. El joven avanzó hacia la puerta, sin embargo fue bloqueado por Steve, quien visiblemente molesto le respondió gritando, “¿Eso es todo? ¿Esa es la mejor respuesta que se te ocurrió?” El joven respondió todavía más nervioso, “Sí, creo que sí”. A lo cual Steve respondió, aún con un tono de voz más alto: “En ese caso, ¡estás despedido! Ve a tu escritorio, empaca todas tus pertenecías y lárgate de aquí”.


Debido a esto, una de las primeras recomendaciones que recibí en esa empresa fue que estuviera preparada en caso me encontrará a Steve a solas en un elevador. Desde entonces tengo preparado mi comercial, o más conocido mi elevator pitch de 30 segundos, el cual he actualizado a lo largo del tiempo y me ha servido varias veces. Tener listo este discurso te sirve en diferentes situaciones, como cuando buscas un trabajo o exploras una nueva oportunidad dentro de una compañía.


Actualmente, soy Senior Manager Regional para América Latina de Emprender Soluciones de Empleo, donde ayudamos a las personas a reinsertarse en el mundo laboral a través de programas de Transición de Carrera.


En Emprender Soluciones de Empleo, reclutamos y contratamos a cientos de personas anualmente y nuestros ejecutivos entrevistan a un gran número de personas. Algo que vemos continuamente es la falta de preparación para las entrevistas de trabajo.


La técnica del elevator pitch o el famoso háblame de ti de 30 segundos es muy útil para dicha preparación. Éste debe responder claramente y sin titubeos a la pregunta: “¿A qué te dedicas?” o “¿Qué has hecho en tu carrera?”,

cubriendo experiencia, fortalezas, logros, lo que más te gusta de tu trabajo y lo que estás buscando.


Experiencia: Es la primera parte y se convierte en la base de tu discurso. Debes incluir los años que llevas trabajando en una industria o sector. Puedes enunciar las empresas en las que has colaborado y hablar de las funciones que has realizado.


Fortalezas: Muchas veces hablamos únicamente de nuestras habilidades, sin resaltar nuestras fortalezas