Toma las riendas de tu carrera.



La semana pasada moderé una discusión entre Manuel Griego (ex vicepresidente de una empresa de credito) y Susana Arreola (vicepresidente de marketing de otra empresa Famosa por sus emails) sobre cómo dar el salto de Director de Marketing . En un momento, Manuel dijo algo que me encanta:


"Necesitas estar en el asiento del conductor de tu carrera. Necesitas ser un cazador, un recolector. No vayas a tu VP y le digas: 'No estoy obteniendo desarrollo profesional'. Debes acudir a ellos con ideas: esto significa ser muy proactivo en la creación de redes dentro de tu organización.

En algún momento creo que deberíamos escribir una serie completa sobre lo que significa estar en el asiento del conductor de tu carrera. Pero una parte clave de ser dueño de tu carrera no es depender de los comentarios de los demás, sino desarrollar tu capacidad para autoevaluarse. Y esto me dijo alguna vez El Vicepresidente de Nestlé:


"La autoevaluación es la habilidad más importante que puedes enseñarle a un empleado. Estoy feliz de ofrecer mi perspectiva, pero solo como retroalimentación sobre la de ellos. Pueden evaluarse a sí mismos todos los días, minuto y segundo. Tengo suerte si veo tu trabajo una vez a la semana. Esto puede parecer extraño después de años de recibir evaluaciones de desempeño de los empleados. Las empresas (y las escuelas) nos han convencido de que debemos calificar ".

Esto da en el blanco por muchas razones. Pero la principal es que a medida que me distanciaba de mis empresas anteriores, más aprendía sobre lo que podría haber hecho mejor al autoevaluar lo que hice en esos momentos. Esos aprendizajes han sido mucho más valiosos que cualquier tipo de comentarios de gerentes o compañeros que hayas recibido (a pesar de haber tenido excelentes gerentes y compañeros).


Cómo desarrollar la capacidad de autoevaluarse

Desarrollar la capacidad de autoevaluarse es como cualquier otra habilidad. Necesitas muchas repeticiones con propósito. A continuación, se ofrecen algunos consejos:


  • Ponlo en el calendario: primero, haz tiempo en tu calendario. Cada dos meses es un buen punto de partida. Necesitas una función de forzamiento para construir el hábito en torno a esto. Eventualmente no necesitarás el calendario y lo harás como un hábito natural.

  • Entradas, no salidas: la autoevaluación no se trata de si alcanzas o no una meta. Ese es un resultado. En cambio, concéntrate en lo que ayuda a producir el resultado. Esas son las destrezas, habilidades y comportamientos para lograr el resultado. Simplemente comienza por preguntarte ¿qué hice bien? ¿Qué no hice bien? ¿Por qué? ¿Existe un tema? ¿Cuál de estos es el más importante?

  • Concéntrate en lo bueno: es importante identificar en qué eres bueno. Estar en el pequeño porcentaje de profesionales en algo es mucho más valioso que estar bien en todo. Una buena estrategia es duplicar lo que se te da bien y tratar de mejorar las cosas que fueron o serán obstáculos importantes.

  • Complementar + validar con comentarios externos: complementa tu propia autoevaluación con comentarios externos de los involucrados en el proceso. No es necesario espe